
Si no fuera por todas las lagrimas que derrame, no seria quien soy hoy, no tendría la paz que hoy habita en mi alma.
Cada lágrima y dolor que punzo mi cuerpo, me han convertido en la persona que hoy existe en mí. Por que el dolor me hizo más fuerte, pero no por eso más dura. Mi corazón a diferencia de ayer, esta en completa tranquilidad, hoy no le temo a la vida, ni a la muerte. Porque al fin miro de frente a los demás al fin comprendí que la fuerza viene de adentro y que sin siquiera pensarlo, lo que tanto busque siempre estuvo en mi interior. Cuando miro hacia atrás puedo agradecer cada una de las dificultades, de las penas y las alegrías que el destino me dio, porque de cada uno de esos momentos aprendí algo, aprendí a valorar cada momento como si fuera el ultimo, aprendí que el instinto es la voz divina que nos ayuda, y que por desgracia muchas veces simplemente ignoramos, equivocándonos y cayéndonos, cuando si por tan sólo un instante la hubiésemos escuchado, muchos errores se hubiesen evitado.
Hoy puedo mirarme yo misma a los ojos, sin tener que mentirme, hoy puedo sacar lo bueno que hay en mi, y tratar de mejorar lo malo, pero sin matarme por aquello, cada paso que doy me va acercando más y más a lo que en realidad soy. A esa esencia que por años permaneció oculta, atrapada e incapaz de liberarse. Hoy soy yo quien le da alas a mi espiritu, y también soy yo quien cuida que nadie impida mi vuelo.
Realmente le agradezco al destino, el haberme dado la posibilidad de aprender, de poder ver el mundo desde otra perspectiva, porque al fin veo con los ojos del alma, ya no temo equivocarme, ni ser yo misma, no temo cargar con mis errores, porque se que todo aquello me ayuda a ser mejor. Hoy trato de dar lo mejor de mí a todos, he olvidado los rencores, las heridas que me hicieron, y solo son un vago recuerdo, nada comparado con la paz y el luminoso amor que siento en mi pecho y que guía cada uno de mis pasos.
A veces solo a veces, pienso que quizás este a punto de llegar al fin de mi existencia, porque todos mis pasos están encontrando su rumbo y también por la tranquilidad que reside en mi, si es así, me puedo ir tranquila porque a pesar de saber que dejo a un ser maravilloso, me iría sabiendo que cada día le di lo mejor de mi, cada día le bese y abrace para que mi amor perdure en su corazón de por vida. Al contrario si aún me queda vida por recorrer, le agradezco al cielo la posibilidad de seguir creciendo, de seguir descubriendo la dicha en cada momento del día, en cada sonrisa y en cada beso. Quizás jamás sienta que hice todo lo que quise hacer, pero estoy segura que al final de mis días me sentiré orgullosa de haber vivido como hoy lo hago, con el amor y la paz guiando mis pasos, escribiendo mi propio camino, ayudando a quien se pueda en el camino.
Muchas veces en el pasado, culpe al cielo por mi suerte, hasta le maldije, pero el destino es tan infinito en su bondad, que ha pesar de aquello siguió apoyándome y susurrando al oído, tu puedes algún día esto acabara. Y así es al fin hoy ha llegado ese momento, al fin veo los frutos de haber sabido esperar y de haber sido valiente. Pero no crean que jamás desfallecí. Al contrario me caí más de lo que se puede caer cualquier ser humano, pero siempre trate de conservar un poco de esperanza en mi corazón. Esperanza que seguirá viviendo en mi, como abandonarla si ella fue la que me salvo.
Después de tantos años mi destino tomo otro curso. Pero también se que muchas cosas me seguirán pasando, se que aún hay lagrimas por derramar y dolores por sufrir, pero ya no les temo, por que no todo dolor mata, no todo dolor destruye, solo te vuelven más fuerte, más seguro, y te hacen ver las cosas desde otro prisma.
Cuando llegue mi fin estoy segura de que me podré ir tranquila, lo único que espero es haber dado lo suficiente de mi a cada persona que paso por mi vida, solo espero que cada una de las personas que me conocieron hayan podido aprender algo de mi, ojala que cuando ya no exista mi cuerpo, puedan seguir sintiendo mi presencia, porque yo estaré siempre con los que estuvieron conmigo guiando sus pasos y acariciando sus almas. Ojala haya dado todos los besos y abrazos que desee, ojala siempre haya dado lo mejor de mi esencia, y lo más importante ojala siempre me haya sido fiel a mi misma y a mis sentimientos.
Cada lágrima y dolor que punzo mi cuerpo, me han convertido en la persona que hoy existe en mí. Por que el dolor me hizo más fuerte, pero no por eso más dura. Mi corazón a diferencia de ayer, esta en completa tranquilidad, hoy no le temo a la vida, ni a la muerte. Porque al fin miro de frente a los demás al fin comprendí que la fuerza viene de adentro y que sin siquiera pensarlo, lo que tanto busque siempre estuvo en mi interior. Cuando miro hacia atrás puedo agradecer cada una de las dificultades, de las penas y las alegrías que el destino me dio, porque de cada uno de esos momentos aprendí algo, aprendí a valorar cada momento como si fuera el ultimo, aprendí que el instinto es la voz divina que nos ayuda, y que por desgracia muchas veces simplemente ignoramos, equivocándonos y cayéndonos, cuando si por tan sólo un instante la hubiésemos escuchado, muchos errores se hubiesen evitado.
Hoy puedo mirarme yo misma a los ojos, sin tener que mentirme, hoy puedo sacar lo bueno que hay en mi, y tratar de mejorar lo malo, pero sin matarme por aquello, cada paso que doy me va acercando más y más a lo que en realidad soy. A esa esencia que por años permaneció oculta, atrapada e incapaz de liberarse. Hoy soy yo quien le da alas a mi espiritu, y también soy yo quien cuida que nadie impida mi vuelo.
Realmente le agradezco al destino, el haberme dado la posibilidad de aprender, de poder ver el mundo desde otra perspectiva, porque al fin veo con los ojos del alma, ya no temo equivocarme, ni ser yo misma, no temo cargar con mis errores, porque se que todo aquello me ayuda a ser mejor. Hoy trato de dar lo mejor de mí a todos, he olvidado los rencores, las heridas que me hicieron, y solo son un vago recuerdo, nada comparado con la paz y el luminoso amor que siento en mi pecho y que guía cada uno de mis pasos.
A veces solo a veces, pienso que quizás este a punto de llegar al fin de mi existencia, porque todos mis pasos están encontrando su rumbo y también por la tranquilidad que reside en mi, si es así, me puedo ir tranquila porque a pesar de saber que dejo a un ser maravilloso, me iría sabiendo que cada día le di lo mejor de mi, cada día le bese y abrace para que mi amor perdure en su corazón de por vida. Al contrario si aún me queda vida por recorrer, le agradezco al cielo la posibilidad de seguir creciendo, de seguir descubriendo la dicha en cada momento del día, en cada sonrisa y en cada beso. Quizás jamás sienta que hice todo lo que quise hacer, pero estoy segura que al final de mis días me sentiré orgullosa de haber vivido como hoy lo hago, con el amor y la paz guiando mis pasos, escribiendo mi propio camino, ayudando a quien se pueda en el camino.
Muchas veces en el pasado, culpe al cielo por mi suerte, hasta le maldije, pero el destino es tan infinito en su bondad, que ha pesar de aquello siguió apoyándome y susurrando al oído, tu puedes algún día esto acabara. Y así es al fin hoy ha llegado ese momento, al fin veo los frutos de haber sabido esperar y de haber sido valiente. Pero no crean que jamás desfallecí. Al contrario me caí más de lo que se puede caer cualquier ser humano, pero siempre trate de conservar un poco de esperanza en mi corazón. Esperanza que seguirá viviendo en mi, como abandonarla si ella fue la que me salvo.
Después de tantos años mi destino tomo otro curso. Pero también se que muchas cosas me seguirán pasando, se que aún hay lagrimas por derramar y dolores por sufrir, pero ya no les temo, por que no todo dolor mata, no todo dolor destruye, solo te vuelven más fuerte, más seguro, y te hacen ver las cosas desde otro prisma.
Cuando llegue mi fin estoy segura de que me podré ir tranquila, lo único que espero es haber dado lo suficiente de mi a cada persona que paso por mi vida, solo espero que cada una de las personas que me conocieron hayan podido aprender algo de mi, ojala que cuando ya no exista mi cuerpo, puedan seguir sintiendo mi presencia, porque yo estaré siempre con los que estuvieron conmigo guiando sus pasos y acariciando sus almas. Ojala haya dado todos los besos y abrazos que desee, ojala siempre haya dado lo mejor de mi esencia, y lo más importante ojala siempre me haya sido fiel a mi misma y a mis sentimientos.

